Los
caballos españoles también son conocidos como caballos andaluces,
y se calcula que habitan la Península Española a partir
de la civilización romana. Estudios recientes han demostrado que
hay un alto grado de probabilidad que los caballos españoles se
hayan mezclado con la raza bereber y la raza árabe en tiempos que
estos últimos dominaban España.
El resultado de ésta mixtura provoco que los caballos autóctonos
tomaran la elegancia e inteligencia de los actuales caballos españoles.
Su principal aptitud es la física, con una cabeza de tamaño
medio y ligeramente convexa, con unos ojos que demuestran a un caballo
inteligente, vivaz e inigualable.
Los caballos españoles o andaluces poseen un cuello fuerte y
en forma de arco, con una abundante crin que lo cubre. También
se puede destacar como cualidades sobresalientes, un pecho amplio y extremadamente
fuerte, con un dorso recubierto de músculo. Estas y otras características
hacen del caballo español o andaluz, un ejemplar casi único
para la silla.
En cuanto a la relación con el jinete, suelen ser muy obedientes
y la mistad entre equino y ser humano se fortalece rápidamente.
Se pueden definir a los caballos españoles como animales de una
estética proporcionada, siendo su punto mas fuerte la elegancia.
Durante mucho tiempo los caballos españoles han sido utilizados
en numerosas cortes europeas dándoles un prestigioso lugar. Algunas
exposiciones rupestres, por otra parte, demuestran y atestiguan la presencia
de caballos españoles en la península desde la prehistoria,
comerciantes fenicios y muchas poblaciones celtas fueron fervientes seguidores,
y favorecieron las mezclas de razas con caballos originarios de Oriente
Medio y del propio Egipto.
Los caballos españoles eran una montura apreciada en la antigüedad,
por ser muy dóciles en su manejo, fuertes y ligeros, ya que se
los utilizaba para la guerra. Con el paso de los años, ya entrada
la Edad Media, el desarrollo armamentista se intensificó y las
armaduras se hicieron cada vez mas pesadas, por lo que se cambiaron a
los caballos españoles por otros más fuertes aun.
Luego con el desarrollo de las armas de fuego, éstos caballos
volvieron a ser parte fundamental de los ejércitos.